En un rato en el que es de lo que menos se ve, la virilidad y la determinación de algunas películas malas resulta incluso sobrecogedora. El valor de los valores, de las weás que no se transan, de la ética de comportamiento que no cambia según te parezca un rato, el valor de la moral... así, pegoteo dos oraciones que me parecen totalmente dignas y necesarias de rescatar para lo que nos toca hacer:
"Esta noche derrotaremos el misticismo y la tiranía... llenen sus estómagos y coman bien, porque esta noche, cenaremos en el infierno"
domingo, 5 de julio de 2009
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